Vino de la semana

Manzanilla pasada Maruja

Bodega Juan Piñero
D.O./Zona Manzanilla Sanlúcar de Barrameda
Tipo de vino Generoso -manzanilla pasada-
Elaboración/Crianza Sistema de criaderas y solera. Edad media en torno a 15 años.
Variedad/es Palomino fina
Precio aproximado 18 euros

Comentario

Me hablaron de Maruja. Me dijeron que estaba cansada y era antipática, pero la busqué y la encontré. Descubrí que en realidad era bella, era hermosa; la cortejé. Pero Maruja no se dejaba querer. Dejé que pasaran las noches y los días. No la atosigué, a Maruja no. Esperé. Una noche me sonrió, coqueta, presumida, ¡qué sonrisa la suya! Me enamoré.

A Maruja hay que dejarle espacio y darle tiempo. La prisa es un enemigo a evitar. Pensar, antes de abrir una botella de Manzanilla Pasada Maruja, en eso, en una manzanilla pasada de las que conocemos en la actualidad, y buscar rastros evidentes de velo de flor y aldehídos con premura, es un error. Haberlos, haylos, pero son tan livianos que en realidad están al fondo, como los actores secundarios en la escena fundamental de una gran película. Los actores principales son la miel, el pan tostado y… la canela. Si no fuera por los ligeros yodados y los rastros de velo, estaría pensando en las torrijas de semana santa.

Y los besos de Maruja…Hay que ver como besa esta mujer. Primero acaricia tus labios con sus labios suavemente y después, con tranquila pasión, te da uno de los largos pero tranquilos, de los que no se olvidan jamás. Es tan untuosa como la miel y te deja pensando, ay Maruja, ya nadie besa como tú.

Esta es una manzanilla pasada de vieja escuela, del estilo de las que se hacían hace cuarenta años, de una vejez media de 12-15 años (es un cálculo prudente, porque por carbono-14 se nos va a los 20 años). Un vino que ya sólo aumenta de grado cuyo origen es Balbaina alta, que despista por su carácter mantecoso en boca (gracias a las manoproteínas de las cabezuelas de la barrica -siempre he querido escribir esta frase-) y por su escasez en aldehídos. No busquen potencia porque no la encontrarán. Yo les recomiendo abrir la botella, echarse un poquito, esperar, dejar que el vino aumente de temperatura en la copa y prepararse para algo diferente. Después de abrirse la botella, cada día que pase estará más expresiva.  Es de un estilo tan “novedoso” que ahora mismo es una incomprendida.
Maruja no se deja querer, pero la quiero.

Comida

No la he probado con comida pero, como últimamente estoy muy arrocero, creo que la voy a probar con uno de mis risottos de setas por aquello de melosidad con melosidad.

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